Entremuros y la ciudad histórica compostelana ¿Dinamizar o dinamitar?

Hosteleros nocturnos y habitantes: el matrimonio imperfecto

Todos coincidimos en que lo óptimo sería que los intereses de hosteleros nocturnos y habitantes de la ciudad histórica fueran compatibles, pero la hostelería nocturna incumple reiteradamente las ordenanzas y desequilibra la balanza​. Los afectados por el ruido nos quejamos de los excesos y los abusos que convierten la noche compostelana en una ciudad sin ley y a la vez reclamamos a las autoridades municipales que tienen las competencias para hacer cumplir la normativa que actúen para reestablecer el equilibrio en esta ciudad, en este ecosistema alterado que poco tiene de Smart City, y mucho de Ciudad Sonámbula o Ciudad Resaca.

Defensa de la impunidad

A los vecinos nos parece inaceptable que la Asociación Cultural Cidade Vella pretenda que esta ciudad sea una ciudad ruidosa, los que vivimos aquí reclamamos una ciudad que tenga unas condiciones ambientales y acústicas que garanticen una mínima calidad de vida, como amparan la constitución española y las leyes vigentes. Y es competencia del Concello hacer cumplir las normas.

Si los bares esmorecen ¿que le está pasando al comercio local?

El Sr. Villasenín, representante de la citada Asociación y propietario del Bar Musical (?) (sic) A Reixa en Rúa Tras de Salomé, da su opinión acerca del ruido (La Voz de Galicia 9/12/2014) y declara en la entrevista que lo que hace falta en el casco viejo precisamente es «ruído e xente durante todo o día».
Pero la opinión de la mayoría de los que vivimos aqui es muy distinta, la ciudad histórica está saturada de ruido y si “esmorece” es fundamentalmente por la expulsión de residentes aquejados por la lacra del ruido nocturno. ¿Es esto dinamizar o dinamitar? más bien lo segundo.

Las infracciones del ruido en Santiago de Compostela:

Los incumplimientos de la hostelería nocturna son básicamente los siguientes:
a) locales nocturnos que incumplen el horario de cierre de forma reiterada​
b) locales que realizan actividades no autorizadas, como actuaciones musicales en directo, denominadas “música en vivo
c) locales con licencia de bar y con enormes altavoces, cuando no pueden tener amplificación y solamente están autorizados a tener televisión o hilo musical

A esto se suma la ausencia de limitación en la concesión de licencias por parte del Concello, que dió como resultado una alta densidad de locales musicales con la consiguiente acumulación de personas en el exterior que ocasionan unos niveles de ruido totalmente inaceptables.

Se han declarado varias calles como Zona Acústicamente Saturada pero no se ha intervenido para mejorar la calidad acústica medioambiental, que sigue siendo nefasta a causa de los incumplimientos de los locales y la falta de control del Concello, hasta convertir a Santiago de Compostela en un Territorio Comanche.

Territorio-Comanche

La indefensión del pueblo

El informe del Valedor do Pobo (Defensor del Pueblo) de 2013 sobre contaminación acústica refleja de forma contundente estos incumplimientos y requiere al Concello a corregirlos.
El Valedor do Pobo solicitó al Concello en agosto de 2014 que contestara las quejas de los vecinos y entrado el año 2015 aún sigue esperando. ¿Para que sirven estas instituciones burocráticas? 

El ruido

La actividad de cada establecimiento público tiene que ser la que le corresponde según la licencia concedida por el Concello. Así un bar, café, café-bar, cafetería o restaurante del Grupo I no puede tener música ni altavoces o amplificadores. Solo se les permite tener televisión, radio o hilo musical sin amplificación de sonido. El Concello concede una licencia de actividad y su competencia es controlar que se cumplen las condiciones en las cuales se ejerce
Ordenanza de Ruidos art. 44.6 nota 5 BOP nº 294 de 24/12/2003
Decreto 292/2004 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Galicia DOG nº 245 de 20/12/2004

¿Algo que ocultar?

​El Concello de Santiago de Compostela publica en su web el minucioso listado de terrazas autorizadas y también el nombre completo de los músicos callejeros, pero aunque lo hemos solicitado por registro no quiere publicar el tipo de licencia de los locales de hostelería, un listado que ayudaría mucho a clarificar esta situación en la que todos los gatos son pardos, porque ya sabemos que en la noche todo se confunde…

Los ciudadanos compostelanos queremos saber a que grupo pertenece cada uno de los locales de hostelería, cuales pertenecen al GRUPO 1 (Bar, café, cafetería, restaurante) y cuales del GRUPO 2 (Café-bar especial, Pub). Porque los locales con licencia del GRUPO 1 no tienen autorización para colocar altavoces, pero si uno se da una vuelta por los locales de la hostelería compostelana comprueba que la mayoría de ellos los tienen muy a la vista tanto de los clientes como de los inspectores y policías. Los únicos locales que pueden realizar actuaciones musicales en directo sin autorización especial son los del GRUPO 3.  

Nos hacemos por ello muchas preguntas:
¿Por qué muchos bares con licencia del GRUPO 1 tienen unos enormes altavoces?
¿Por qué esos bares GRUPO 1 anuncian conciertos (o música en vivo) con total impunidad y desfachatez en la prensa local y las redes sociales?
gafas de palo
¿Dónde está la transparencia que pregona y enarbola el Concello de Santiago?
¿Por qué se oculta esta relación del tipo de licencias que ayudaría a reconocer a los incumplidores? La hemos solicitado presentando instancia en registro, y sin respuesta.
¿Por qué tanta opacidad y complicidad del Concello con los infractores?
¿Por qué no se publican con antelación suficiente las actuaciones musicales con autorización especial?
¿Y que pasa con las zonas saturadas? El Concello las ha deslindado e identificado, pero nadie sabe como ha sido. ¿Cuántas son? ¿Dónde están? ¿Que significan?
Los coruñeses pueden saber cuales son sus zonas saturadas, pero no los compostelanos.
El Concello de Vigo tiene en su web mucha información dedicada a este importante asunto, incluído un Plan de Acción contra la Contaminación Acústica. Años luz nos separan.

El futuro (¿o el presente?)

En esa ambigüedad de licencias, ganan siempre los hosteleros incumplidores, por el desconocimiento de los vecinos al no saber si el local tiene licencia de bar o pub ​y desconocer cual es el horario de cierre, porque según el tipo de licencia el horario de cierre es diferente. Esto obliga al ciudadano a iniciar un procedimiento administrativo con asesoramiento legal que muchos no están en condiciones económicas de asumir. Solo queda entonces resignarse con detrimento de la salud o exiliarse a otro barrio más tranquilo, como Fontiñas o a ciudades refugio como Ames o Milladoiro.
Consideramos que para regenerar y revitalizar la ciudad histórica, para fijar y atraer nuevos habitantes, es necesario iniciar con decisión varias acciones: limitar las actividades generadoras de ruido nocturno, facilitar la apertura de negocios compatibles con la habitabilidad, planificar y ordenar los usos de los edificios, facilitar la accesibilidad de los habitantes en vehículo propio, crear bolsas de aparcamiento en lugares cercanos a la almendra…
Los datos reflejan que la ciudad histórica se está quedando sin habitantes, y se convierte en un decorado de casas vacías a la espera del mejor postor, que precisamente resulta ser un hostelero (y se crea un nuevo hotelito con encanto) o una persona ajena al sector que al comprobar que esta es la única alternativa laboral y económica, decide convertir su casa en apartamentos turísticos. Monocultivo turístico que incide en la pérdida de diversidad.
Hay que cambiar y mejorar la política de protección y revitalización de la ciudad histórica o será la crónica de una muerte anunciada, según explica Xosé Allegue, técnico del Consorcio: A rehabilitación da rehabilitación

Modelos de ciudad

Compostela debe recuperar la diversidad y la complejidad de la ciudad que proporcionan los habitantes de distintas edades y condición, negocios y comercios variados. Denostamos el “modelo Entremuros”, una calle con muchos vecinos y sin comercio, con 2 pubs emitiendo decibelios excesivos, preferimos el “modelo Mazarelos”, una plaza en la que conviven la hostelería y los comercios con los estudiantes, habitantes y turistas.
Debemos recuperar la rúa de Entremuros para que abran allí comercios que den el servicio que tanto necesitan los vecinos y puedan instalarse también restaurantes o bares que siempre han sido y deben seguir siendo los grandes centros de socialización de la vida compostelana, sin necesidad de altavoces ni amplificadores, ni incumplimientos del horario de cierre. Reivindicamos todas aquellas actividades que enriquecen la ciudad y facilitan la vida a todos los que aquí vivimos y para los que vienen a visitarnos, actividades que generan puestos de trabajo y dotan a la ciudad de oportunidades, servicios y valor añadido.

Hospitalidad sí, pero no así

Santiago es una ciudad hospitalaria y hostelera, por ser meta de un camino de peregrinación. Eso está en su ADN urbano. Compostela ha acogido desde hace siglos a peregrinos, turistas y visitantes con esmero y cuidado. Ese carácter propio la dota de una personalidad especial a la que nadie le pide que renuncie, lo único que advertimos es que con el monocultivo turístico y con actividades contaminantes basadas en el exceso y el desprecio a las normas de convivencia se destruye la ciudad. Una ciudad es un espacio habitado, en la que se desarrollan actividades comerciales y económicas que no pueden ser molestas para los que viven en ella.
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¿Cuestión musical?

Aparte de los problemas de contaminación acústica que se generan por la insonorización inadecuada de los locales no autorizados para tener amplificación o conciertos en vivo, también se pone en peligro la seguridad de las personas, al aumentarse los aforos descontroladamente y comprometerse recorridos de evacuación insuficientes.
Como ya expusimos al Valedor do Pobo, Xunta y Concello, nos preguntamos: ¿Tendrá que morir alguien para que la opinión pública tome conciencia de la magnitud que alcanza esta dejación de funciones por parte del Concello de controlar y sancionar en caso de incumplimiento? El caso del Madrid Arena lo tenemos reciente y parece que no tomamos conciencia todavía de que las licencias se otorgan con determinados requerimientos para garantizar la seguridad de las personas.

Posiblemente legal, pero…

Solicitamos que en las licencias de los locales de hostelería quede constancia de la extensión efectivamente abarcada por las autorizaciones, pues es práctica común otorgar licencias que no se extienden a toda la superficie del local y que generalmente desamparan el desarrollo de la actividad en los sótanos. A pesar de ello, una vez recibida la licencia es habitual celebrar la actividad en cualquier punto del local, incluídos sótanos sin suficiente altura libre ni recorridos de evacuación adecuados. De esta forma los límites a la actividad impuestos por las licencias son burlados gracias al público desconocimiento de la extensión que abarcan las mismas.

Espacios culturales

Compostela se ha dotado de decenas de magníficas salas de conciertos públicas y privadas, teatros y auditorios que cumplen las normas urbanísticas. Esos espacios garantizan que todos podamos disfrutar de la música en locales adaptados para ello. Locales en los cuales la actividad cultural no perturba el descanso de los habitantes.

La música en vivo no peligra, peligra la animación gratuita en los bares, la valorización de las copas a través de esforzados músicos en precaria situación.

No aceptamos que tenga que existir contaminación acústica para muchos, para que se beneficien y se lucren unos pocos. No aceptamos el encubrimiento de un negocio al margen de la legalidad con la música como disculpa o reclamo. La música no es un reclamo, sino una actividad artística y cultural. El modelo actual precariza a los artistas, incomoda a los vecinos y no genera melómanos. Eso sí, encarece las copas…. 

Tu música, mi ruido

Existe una sentencia​ judicial en la cual el juez deja muy claro a la Asociación Cultural Cidade Vella ​que prevalece del derecho a la salud y el medio ambiente: 

“Finalmente, y en todo caso, ha de tenerse en cuenta el derecho de los ciudadanos a gozar de un medio ambiente adecuado, que es un derecho constitucional reconocido en el artículo 45 de la Constitución Española, acústicamente no contaminado, y que el derecho a la libertad de empresa ha de conjugarse con la protección a la salud y al medio ambiente; y que se trata de una competencia municipal a tenor de lo dispuesto en el artículo 25.1.f) de la Ley de Bases de Régimen Local”. 

Tu diversión, mi insomnio

Unos lo llaman música y otros lo llaman ruido, pero lo que está muy claro es que el derecho a no soportar ruido PREVALECE sobre la pretensión de aquellos que quieren IMPONERNOS sus decibelios y vociferios.

Es una labor humanitaria en esta ciudad que cuida sus monumentos y zonas verdes pero descuida a sus habitantes.

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La noticia en los medios de comunicación:

La Voz de Galicia 02/01/2015: Vecinos de Entremuros dicen que viven de noche «en un basurero acústico»

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/santiago/2015/01/02/vecinos-entremuros-dicen-viven-noche-basurero-acustico/0003_201501S2C5996.htm

2015_01_02 lavozdegalicia_Vecinos de Entremuros dicen que viven de noche en un basurero acústico


Otras lecturas complementarias sobre el tema: http://wp.me/pFyoO-fJ

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Ampliación de aforo 02/12/2016

elCorreoGallego

El Correo Gallego 02/12/2016: Vecinos y comerciantes recelan de la ampliación del aforo en hostelería

Vecinos y comerciantes recelan de la ampliación del aforo en hostelería

“Si se duplica el número de clientes, se duplicará el ruido”, denuncia Compostela Vella // “Sin medidas de insonorización, apaga y vámonos”, dicen los empresarios

Rúa de Entremuros, en el casco antiguo, con gente fuera de los locales.  - FOTO: C. Vella
Rúa de Entremuros, en el casco antiguo, con gente fuera de los locales

ÁNGELA ARES SANTIAGO  | 02.12.2016

Raxoi abrió el grifo al aceptar que los locales de hostelería puedan ampliar sus aforos teniendo en cuenta la capacidad de evacuación y no la limitación del espacio. Sin embargo, este acuerdo ha caído como un jarro de agua fría para los vecinos de la zona monumental que urgen acabar con los ruidos nocturnos.

Aunque el Concello de Santiago dispone de un plazo de nueve meses para redactar la nueva ordenanza que, según argumentaron bebe de la filosofía adoptado por el Ayuntamiento madrileño después de la tragedia del Madrid Arena y que persigue acabar con la inseguridad de los locales, la Asociación Compostela Vella mostró ayer su recelo a este acuerdo.

Su presidenta, María Abelleira criticó, en primer lugar, que el Concello “no nos haya dado voz, dentro de su postura sectarista, además de ningunear a una asociación como la nuestra, que data nada menos que de 1999”.

En cuanto a la medida adoptada por el Concello, tras una reunión mantenida el miércoles entre representantes de hostelería y de los grupos municipales, pronosticó que “si se duplica el número de clientes en los locales nocturnos, se duplicará el ruido”

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El Correo Gallego 17/02/ 2017: Vecinos del casco viejo se rebelan a multas “suaves” a pubs

Vecinos del casco viejo se rebelan contra las multas ‘suaves’ a pubs

Recurren a la vía ‘legal’ para que se anulen los acuerdos entre hosteleros y CA con el fin de rebajar las sanciones por ruido o aforo// Exigen otra negociación con presencia de la ciudadanía

El tema de las sanciones a locales de ocio nocturno continúa dando que hablar entre los vecinos del casco viejo, que siguen echando humo por la decisión del equipo de gobierno de Compostela Aberta de suavizar las multas y cambiar los aforos de algunos de los bares y pubs de la capital gallega. Así, cansados de solicitar que quieren formar parte del proceso, sin que nadie los escuche, la asociación Compostela Vella, presidida por María Abelleira, acaba de recurrir a la vía legal presentando un amplio escrito en el que solicitan que se anule lo acordado en la mesa de hostelería, y que, además, se lleve a cabo una nueva y efectiva negociación y mesa de diálogo que cuente también con los diferentes agentes sociales afectados por el ejercicio de actividades de ocio nocturno en la zona vieja compostelana.

Así, de cara a generar consenso sobre los límites del ejercicio de la actividad y aforo, entre otros aspectos, de los bares y pubs de la capital gallega, la Asociación Compostela Vella pide ser parte integrante de esta mesa de diálogo y que se dé también audiencia pública a todos los posibles interesados por un periodo no inferior a treinta días

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Norma básica de autoprotección de establecimientos dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia 2007

Real Decreto 393/2007, de 23 de marzo por el que se aprueba Norma básica de autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia (BOE núm. 72, de 24 de marzo)

Incluye las modificaciones introducidas por el Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre (BOE núm. 239, de 3 de octubre)

La obligación de los poderes públicos de garantizar el derecho a la vida y a la integridad física, como el más importante de todos los derechos fundamentales, incluido en el artículo 15 de la Constitución Española, debe plantearse no sólo de forma que los ciudadanos alcancen la protección a través de las Administraciones Públicas, sino que se ha de procurar la adopción de medidas destinadas a la prevención y control de riesgos en su origen, así como a la actuación inicial en las situaciones de emergencia que pudieran presentarse.

La Ley 2/1985 de 21 de enero, sobre Protección Civil, contempla los aspectos relativos a la autoprotección, determinando en sus artículos 5 y 6 la obligación del Gobierno de establecer un catálogo de las actividades de todo orden que puedan dar origen a una situación de emergencia y la obligación de los titulares de los centros, establecimientos y dependencias o medios análogos donde se realicen dichas actividades, de disponer de un sistema de autoprotección, dotado con sus propios recursos, para acciones de prevención de riesgos, alarma, evacuación y socorro. Asimismo el propio artículo 6 determina que el Gobierno, a propuesta del Ministerio del Interior, previo informe de la Comisión Nacional de Protección Civil, establecerá las directrices básicas para regular la autoprotección.

Por parte de las distintas Administraciones Públicas se han desarrollado normas legales, reglamentarias y técnicas en materia de prevención y control de riesgos, que constituyen una buena base para el desarrollo de acciones preventivas y en consecuencia de la autoprotección.

Entre ellas, es preciso destacar la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales, cuyo objeto es promover la seguridad y salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo.

Es evidente que la protección de los trabajadores de una determinada dependencia o establecimiento, especialmente en cuanto se refiere a riesgos catastróficos, implica, las más de las veces, la protección simultánea de otras personas presentes en el establecimiento, con lo que, en tales casos, se estará atendiendo simultáneamente a la seguridad de los trabajadores y a la del público en general. En otras ocasiones, sin embargo, el ámbito de protección abarcado por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, no será coincidente con el que debe corresponder a la autoprotección a que se refiere la Ley 2/1985, de 21 de enero. Así, por ejemplo, determinados riesgos, los estrictamente laborales, lo serán únicamente para los trabajadores de un determinado establecimiento, sin afectar al resto de las personas presentes en el mismo. Por el contrario, otros riesgos, derivados del desarrollo de una determinada actividad, lo son fundamentalmente para un colectivo de ciudadanos, a veces enormemente extenso, que por, diferentes razones, se encuentran expuestos. En ciertos casos, la generación del riesgo puede no derivarse incluso de una actividad económica o vinculada a una actividad propiamente laboral.

En consecuencia, la actividad protectora de la seguridad y la salud, derivada de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, teniendo un campo común con la autoprotección a que se refiere la Ley 2/1985, de 21 de enero, no cubre los requerimientos de prevención o reducción de riesgos para la población de los que esta última se ocupa.

Por otra parte, deben citarse en el ámbito estatal, el Real Decreto 2816/1982, de 27 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación», el Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, o la Orden de 13 de noviembre de 1984, sobre Evacuación de Centros Docentes de Educación General Básica, Bachillerato y Formación Profesional.

También existe en diversos ámbitos de las comunidades autónomas y de las entidades locales experiencia en la aplicación no vinculante de la Orden de 29 de noviembre de 1984, por la que se aprueba el Manual de Autoprotección para el desarrollo del Plan de Emergencia contra Incendios y de Evacuación de Locales y Edificios, y han sido promulgadas por las comunidades autónomas normas y reglamentos en materias tales como espectáculos públicos, o prevención de incendios, que, junto a las ordenanzas municipales, han ido acrecentando el cuerpo normativo de la autoprotección.

La autoprotección ha sido asimismo abordada en las Directrices Básicas de Planificación de Protección Civil y en los Planes Especiales ante riesgos específicos.

Este real decreto viene a desarrollar los preceptos relativos a la autoprotección, contenidos en la Ley 2/1985, de 21 de enero, y a dar cumplimiento a lo establecido en la sección IV, del capítulo I, del Real Decreto 2816/1982, de 27 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, anteriormente citado. Constituye el marco legal que garantiza para todos los ciudadanos unos niveles adecuados de seguridad, eficacia y coordinación administrativa, en materia de prevención y control de riesgos. Respeta así mismo, las competencias propias de las comunidades autónomas y entidades locales en la materia y la existencia de una determinada normativa básica sectorial que impone obligaciones de autoprotección frente a riesgos específicos. Así, las disposiciones de este real decreto tendrán carácter supletorio para las actividades con reglamentación sectorial específica.

La Norma Básica de Autoprotección, define y desarrolla la autoprotección y establece los mecanismos de control por parte de las Administraciones Públicas. Contempla una gradación de las obligaciones de la autoprotección y respeta la normativa sectorial específica de aquellas actividades que, por su potencial peligrosidad, importancia y posibles efectos perjudiciales sobre la población, el medio ambiente y los bienes, deben tener un tratamiento singular.

La Norma Básica de Autoprotección establece la obligación de elaborar, implantar materialmente y mantener operativos los Planes de Autoprotección y determina el contenido mínimo que deben incorporar estos planes en aquellas actividades, centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias que, potencialmente, pueden generar o resultar afectadas por situaciones de emergencia. Incide no sólo en las actuaciones ante dichas situaciones, sino también y con carácter previo, en el análisis y evaluación de los riesgos, en la adopción de medidas preventivas y de control de los riesgos, así como en la integración de las actuaciones en emergencia, en los correspondientes Planes de Emergencia de Protección Civil.

Dada la complejidad de la materia y su posible incidencia sobre la seguridad de las personas, se hace necesario llevar a cabo el estudio y seguimiento permanente de las normas en materia de autoprotección así como de las relaciones intersectoriales que esta normativa conlleva, en orden a la vigencia y actualización de la propia Norma Básica de Autoprotección.

En el proceso de tramitación del presente real decreto ha participado la Comisión Nacional de Protección Civil, mediante la emisión de su informe preceptivo, de conformidad con lo previsto en el artículo 17 de la Ley 2/1985, de 21 de enero.

En su virtud, a propuesta del Ministro del Interior, con el informe favorable del Ministerio de Economía y Hacienda, con la aprobación previa del Ministro de Administraciones Públicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 23 de marzo de 2007,

D I S P O N G O :

Artículo 1. Aprobación de la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias, dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia.

Se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias, dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia (en adelante Norma Básica de Autoprotección), cuyo texto se inserta a continuación de este real decreto.

Artículo 2. Ámbito de aplicación.

1. Las disposiciones de este real decreto se aplicarán a todas las actividades comprendidas en el anexo I de la Norma Básica de Autoprotección aplicándose con carácter supletorio en el caso de las Actividades con Reglamentación Sectorial Específica, contempladas en el punto 1 de dicho anexo.

2. No obstante, las Administraciones Públicas competentes podrán exigir la elaboración e implantación de planes de autoprotección a los titulares de actividades no incluidas en el anexo I, cuando presenten un especial riesgo o vulnerabilidad.

3. Quedarán exentas del control administrativo y del registro, aquellos centros, establecimientos o instalaciones dependientes del Ministerio de Defensa, de Instituciones Penitenciarias, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y Resguardo Aduanero, así como los de los órganos judiciales.

4. Cuando las instalaciones o actividades a las que se refiere esta Norma Básica dispongan de Reglamentación específica propia que regule su régimen de autorizaciones, los procesos de control administrativo y técnico de sus Planes de Emergencia Interior responderán a lo dispuesto en la citada Reglamentación específica.

Artículo 3. Carácter de norma mínima.  

1. Las obligaciones de autoprotección establecidas en el presente real decreto serán exigidas como norma mínima o supletoria, de conformidad con lo establecido en el artículo 2.1.

2. Los planes de autoprotección previstos en esta norma y aquellos otros instrumentos de prevención y autoprotección impuestos por otra normativa aplicable, podrán fusionarse en un documento único cuando dicha unión permita evitar duplicaciones innecesarias de la información y la repetición de los trabajos realizados por el titular o la autoridad competente, siempre que se cumplan todos los requisitos esenciales de la presente norma y de las demás aplicables de acuerdo con el artículo 2.1.

Artículo 4. Elaboración de los Planes de Autoprotección.  

1. La elaboración de los planes de autoprotección previstos en la Norma Básica de Autoprotección se sujetarán a las siguientes condiciones:

  1. Su elaboración, implantación, mantenimiento y revisión es responsabilidad del titular de la actividad.
  2. El Plan de Autoprotección deberá ser elaborado por un técnico competente capacitado para dictaminar sobre aquellos aspectos relacionados con la autoprotección frente a los riesgos a los que esté sujeta la actividad.
  3. En el caso de actividades temporales realizadas en centros, establecimientos, instalaciones y/o dependencias, que dispongan de autorización para una actividad distinta de la que se pretende realizar e incluida en el anexo I, el organizador de la actividad temporal estará obligado a elaborar e implantar, con carácter previo al inicio de la nueva actividad, un Plan de Autoprotección complementario.
  4. Los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias que deban disponer de plan de autoprotección deberán integrar en su plan los planes de las distintas actividades que se encuentren físicamente en el mismo, así como contemplar el resto de actividades no incluidas en la Norma Básica de Autoprotección.
  5. En los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias del apartado anterior se podrá admitir un plan de autoprotección integral único, siempre que se contemple todos los riesgos particulares de cada una de las actividades que contengan.
  6. Los titulares de las distintas actividades, en régimen de arrendamiento, concesión o contrata, que se encuentren físicamente en los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias que deban disponer de plan de autoprotección, de acuerdo con lo establecido en el anexo I, deberán elaborar, implantar e integrar sus planes, con sus propios medios y recursos.

2. El Plan de Autoprotección deberá acompañar a los restantes documentos necesarios para el otorgamiento de la licencia, permiso o autorización necesaria para el comienzo de la actividad.

3. Las administraciones públicas competentes podrán, en todo momento, requerir del titular de la actividad correcciones, modificaciones o actualizaciones de los planes de autoprotección elaborados en caso de variación de las circunstancias que determinaron su adopción o para adecuarlos a la normativa vigente sobre autoprotección y a lo dispuesto en los planes de protección civil.

Artículo 5. Registro de los Planes de Autoprotección.

1. Los datos, de los planes de autoprotección, relevantes para la protección civil deberán ser inscritos en un registro administrativo, que incluirá como mínimo los datos referidos en el anexo IV de la Norma Básica de Autoprotección.

A tal fin, los titulares de las actividades remitirán al órgano encargado de dicho registro los referidos datos y sus modificaciones.

2. El órgano encargado del registro, así como los procedimientos de control administrativo y registro de los Planes de Autoprotección de los centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias donde se desarrollan las actividades relacionadas en el anexo I de la Norma Básica de Autoprotección, será establecido por las comunidades autónomas competentes o el órgano competente establecido en el caso de actividades con reglamentación sectorial específica.

Artículo 6. Funciones de la Comisión Nacional de Protección Civil en materia de autoprotección.

La Comisión Nacional de Protección Civil de acuerdo con las funciones que le atribuye la Ley 2/1985, de 21 de enero, sobre Protección Civil, tendrá las siguientes funciones relacionadas con la autoprotección:

  1. Proponer las revisiones y actualizaciones necesarias de la Norma Básica de Autoprotección.
  2. Proponer las modificaciones que procedan en las disposiciones normativas relacionadas con la autoprotección.
  3. Proponer criterios técnicos para la correcta interpretación y aplicación de la Norma Básica de Autoprotección.
  4. Informar preceptivamente los proyectos de normas de autoprotección de ámbito estatal que afecten a la seguridad de personas y bienes. (Modificada por el Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre)
  5. Elaborar criterios, estudios y propuestas en el ámbito de la autoprotección.

Artículo 7. Promoción y fomento de la Autoprotección.

1. Las distintas Administraciones Públicas, en el marco de sus competencias, promoverán de forma coordinada la Autoprotección, estableciendo los medios y recursos necesarios mediante el desarrollo de actuaciones orientadas a la información y sensibilización de los ciudadanos, empresas e instituciones en materia de prevención y control de riesgos, así como en materia de preparación y respuesta en situaciones de emergencia.

2. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias establecerá un Fondo de Documentación especializado en materia de autoprotección para contribuir al desarrollo y promoción de la misma.

Artículo 8. Vigilancia e inspección por las Administraciones Públicas. (Modificado por el Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre)

Las Administraciones públicas, en el ámbito de la autoprotección, ejercerán funciones de vigilancia, inspección y control, y velarán por el cumplimiento de las exigencias contenidas en la Norma Básica de Autoprotección.

Artículo 9. Régimen sancionador.

El incumplimiento de las obligaciones de autoprotección será sancionable por las administraciones públicas competentes, conforme a la Ley 2/1985, de 21 de enero, las correspondientes Leyes de Protección Civil y Emergencias de las Comunidades Autónomas y el resto del ordenamiento jurídico aplicable en materia de autoprotección.

Disposición transitoria única. Actividades existentes.

Los titulares de las actividades del anexo I de la Norma Básica de Autoprotección, que ya tuvieran concedida la correspondiente licencia de actividad o permiso de funcionamiento o explotación a la fecha de entrada en vigor de este real decreto, deberán presentar el Plan de Autoprotección elaborado ante el órgano de la Administración Pública competente para la autorización de la actividad en el plazo que por la misma se establezca.

En los casos en que hubieran de establecerse medidas complementarias y correctoras de autoprotección, dicho plazo para su implantación podrá incrementarse, cuando así lo autorice expresamente de forma debidamente justificada el órgano de la Administración Pública competente para la autorización de la actividad.

Disposición derogatoria única. Derogación normativa.  

Queda derogada la Orden de 29 de noviembre de 1984, por la que se aprueba el Manual de Autoprotección para el desarrollo del Plan de Emergencia contra Incendios y de Evacuación de Locales y Edificios, así como la sección IV del capítulo I del título primero del Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, aprobado por el Real Decreto 2816/1982, de 28 de agosto.

Disposición final primera. Facultades de aplicación y desarrollo.

El Ministro del Interior, previo informe de la Comisión Nacional de Protección Civil, dictará cuantas disposiciones sean necesarias para la aplicación y desarrollo del presente real decreto.

Disposición final segunda. Atribuciones de las comunidades autónomas. (Modificada por el Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre)

Las entidades locales podrán dictar, dentro del ámbito de sus competencias y en desarrollo de lo dispuesto con carácter mínimo en esta Norma Básica de Autoprotección, las disposiciones necesarias para establecer sus propios catálogos de actividades susceptibles de generar riesgos colectivos o de resultar afectados por los mismos, así como las obligaciones de autoprotección que se prevean para cada caso. En particular, podrán extender las obligaciones de autoprotección a actividades, centros, establecimientos, espacios, instalaciones o dependencias donde se desarrollan actividades no incluidas en anexo I de la Norma Básica de Autoprotección, así como desarrollar los procedimientos de control e inspección de los planes de autoprotección.

Disposición final tercera. Salvaguardia del cumplimiento de la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

Lo dispuesto en el presente real decreto se entenderá sin perjuicio de lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales y en la normativa que la desarrolla.

Disposición final cuarta. Entrada en vigor.

El presente real decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

NORMA BÁSICA DE AUTOPROTECCIÓN DE LOS CENTROS, ESTABLECIMIENTOS Y DEPENDENCIAS, DEDICADOS A ACTIVIDADES QUE PUEDAN DAR ORIGEN A SITUACIONES DE EMERGENCIA

1. Disposiciones generales

1.1 Objeto de la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias, dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia.-La presente Norma Básica tiene como objeto el establecimiento de los criterios esenciales, de carácter mínimo, para la regulación de la autoprotección, para la definición de las actividades a las que obliga, y para la elaboración, implantación material efectiva y mantenimiento de la eficacia del Plan de Autoprotección, en adelante plan de autoprotección.

1.2 Concepto de autoprotección.-Se entiende como autoprotección al sistema de acciones y medidas encaminadas a prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, a dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia y a garantizar la integración de estas actuaciones con el sistema público de protección civil.

Estas acciones y medidas deben ser adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus propios medios y recursos, dentro de su ámbito de competencia.

1.3 Funciones de las Administraciones Públicas.-Atendiendo a las competencias atribuidas a las Administraciones Publicas en el presente Real Decreto, se considerarán los siguientes órganos competentes:

  1. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, para:
  1. Mantener una relación permanente con los órganos competentes en materia de Protección Civil de las Comunidades Autónomas, a todos los efectos previstos en el presente Real Decreto.
  2. Realizar la información previa de todos los Planes de Autoprotección que hubieran de efectuarse por cualquier titular, cuando el órgano competente para el otorgamiento de licencia o permiso para la explotación o inicio de actividad, perteneciera a la Administración General del Estado, y establecer el correspondiente Registro para los mismos.
  3. Fomentar la creación de foros de debate y la realización de actividades de formación en materia de autoprotección.
  4. Constituirse como punto de contacto en todo lo relativo a la autoprotección en relación con la Unión Europea y otros Organismos Internacionales. (Modificada por el Real Decreto 1468/2008, de 5 de septiembre)
  1. Los órganos de las Administraciones Públicas competentes para el otorgamiento de licencia o permiso para la explotación o inicio de actividad, para:
  1. Recibir la documentación correspondiente a los Planes de Autoprotección.
  2. Requerir cuantos datos estime oportuno en el ejercicio de sus competencias.
  3. Obligar a los titulares de las actividades ubicadas en una misma edificación o recintos contiguos para que presenten y/o implanten un plan conjunto de autoprotección, cuando la valoración de las circunstancias concurrentes y la protección de bienes y personas así lo recomiende, dándoles un plazo razonable para llevarlo a efecto.
  4. Velar por el cumplimiento de las obligaciones impuestas en materia de autoprotección, ejerciendo la inspección y control de la autoprotección.
  5. Comunicar a los órganos competentes en materia de protección civil aquellas circunstancias e informaciones que resulten de su interés en materia de autoprotección.
  1. Los órganos competentes en materia de Protección Civil en el ámbito local, autonómico o estatal, según corresponda, sin perjuicio de las competencias atribuidas a los órganos a que se refiere el apartado anterior, estarán facultados, para:
  1. Exigir la presentación y/o la implantación material y efectiva del Plan de Autoprotección a los titulares de las actividades reseñadas en el anexo I, así como inspeccionar el cumplimiento de la norma básica de autoprotección en los términos previstos en la normativa vigente.
  2. Instar a los órganos de las Administraciones Públicas competentes en la concesión de licencias o permisos de explotación o inicio de actividades, el ejercicio de las atribuciones contenidas en el párrafo d) del apartado anterior.
  3. Ejercer la atribución contenida en el párrafo d) del apartado anterior, por sí mismo, cuando los órganos de las Administraciones Públicas competentes en la concesión de licencias o permisos de explotación o inicio de actividades, desatiendan el requerimiento formulado.
  4. Establecer y mantener los correspondientes registros y archivos de carácter público, de acuerdo con la normativa aplicable, de los Planes de Autoprotección.
  5. Obligar a los titulares de las actividades que consideren peligrosas, por sí mismas o por hallarse en entornos de riesgo, aunque la actividad no figure en el anexo I, a que elaboren e implanten un Plan de Autoprotección, dándoles un plazo razonable para llevarlo a efecto.
  6. Promover la colaboración entre las empresas o entidades cuyas actividades presenten riesgos especiales, con el fin de incrementar el nivel de autoprotección en sus instalaciones y en el entorno de éstas.
  7. Ejercer la potestad sancionadora conforme a lo que prevean las leyes aplicables.

1.4 Obligaciones de los titulares de las actividades.-Las obligaciones de los titulares de las actividades reseñadas en el Anexo I, serán las siguientes:

  1. Elaborar el Plan de Autoprotección correspondiente a su actividad, de acuerdo con el contenido mínimo definido en el anexo II y los criterios establecidos en el apartado 3.3. de esta Norma.
  2. Presentar el Plan de Autoprotección al órgano de la Administración Publica competente para otorgar la licencia o permiso determinante para la explotación o inicio de la actividad.
  3. Desarrollar las actuaciones para la implantación y el mantenimiento de la eficacia del Plan de Autoprotección, de acuerdo con el contenido definido en el Anexo II y los criterios establecidos en esta Norma Básica de Autoprotección.
  4. Remitir al registro correspondiente los datos previstos en el anexo IV de esta Norma Básica de Autoprotección.
  5. Informar y formar al personal a su servicio en los contenidos del Plan de Autoprotección.
  6. Facilitar la información necesaria para, en su caso, posibilitar la integración del Plan de Autoprotección en otros Planes de Autoprotección de ámbito superior y en los planes de Protección Civil.
  7. Informar al órgano que otorga la licencia o permiso determinante para la explotación o inicio de la actividad acerca de cualquier modificación o cambio sustancial en la actividad o en las instalaciones, en aquello que afecte a la autoprotección.
  8. Colaborar con las autoridades competentes de las Administraciones Públicas, en el marco de las normas de protección civil que le sean de aplicación.
  9. Informar con la antelación suficiente a los órganos competentes en materia de Protección Civil de las Administraciones Públicas de la realización de los simulacros previstos en el Plan de Autoprotección.

1.5 Obligaciones del personal de las actividades.-El personal al servicio de las actividades reseñadas en el Anexo I tendrá la obligación de participar, en la medida de sus capacidades, en el Plan de Autoprotección y asumir las funciones que les sean asignadas en dicho Plan.

1.6 Definiciones.-En el anexo III se definen los conceptos y términos fundamentales utilizados en la presente Norma Básica de Autoprotección.

2. Alcance

La presente Norma Básica de Autoprotección será de aplicación a todas aquellas actividades, centros, establecimientos, espacios, instalaciones y dependencias recogidos en el anexo I que puedan resultar afectadas por situaciones de emergencia.

(…)

Los requisitos esenciales recogidos en la presente Norma Básica de Autoprotección serán de obligado cumplimiento, de acuerdo con lo establecido en el artículo 2.1 de este Real Decreto, para las actividades, centros, establecimientos, espacios, instalaciones o dependencias mencionadas anteriormente.

Las Comunidades Autónomas y las entidades locales, podrán establecer, en el ámbito de sus competencias, valores umbrales más restrictivos de los establecidos en el Anexo I, atendiendo a alguno o varios de los siguientes criterios:

  • Aforo y ocupación.
  • Vulnerabilidad.
  • Carga de fuego.
  • Cantidad de sustancias peligrosas.
  • Condiciones físicas de accesibilidad de los servicios de rescate y salvamento.
  • Tiempo de respuesta de los servicios de rescate y salvamento.
  • Posibilidad de efecto dominó y daños al exterior.
  • Condiciones del entorno.
  • Otras condiciones que pudieran contribuir al riesgo.

3. Plan de autoprotección

3.1 Concepto y objeto.-El Plan de Autoprotección es el documento que establece el marco orgánico y funcional previsto para un centro, establecimiento, espacio, instalación o dependencia, con el objeto de prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes y dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia, en la zona bajo responsabilidad del titular de la actividad, garantizando la integración de éstas actuaciones con el sistema público de protección civil.

El Plan de Autoprotección aborda la identificación y evaluación de los riesgos, las acciones y medidas necesarias para la prevención y control de riesgos, así como las medidas de protección y otras actuaciones a adoptar en caso de emergencia.

3.2 Contenido.-El Plan de Autoprotección se recogerá en un documento único cuya estructura y contenido mínimo se recoge en el Anexo II.

Éste u otros documentos de naturaleza análoga que deban realizar los titulares en virtud de la normativa sectorial aplicable, podrán fusionarse en un documento único a estos efectos, cuando dicha unión permita evitar duplicaciones innecesarias de la información y la repetición de los trabajos realizados por el titular o la autoridad competente, siempre que se cumplan todos los requisitos esenciales de la presente norma.

El titular del establecimiento que ya tenga elaborado un instrumento de prevención y autoprotección en base a otra normativa, deberá añadirle aquella parte del Anexo II que no esté contemplada en dicho instrumento.

El documento del Plan de Autoprotección incluirá todos los procedimientos y protocolos necesarios para reflejar las actuaciones preventivas y de respuesta a la emergencia.

3.3 Criterios para la elaboración del plan de autoprotección.-Los criterios mínimos que deben observarse en la elaboración del Plan de Autoprotección son los siguientes:

  1. El Plan de Autoprotección habrá de estar redactado y firmado por técnico competente capacitado para dictaminar sobre aquellos aspectos relacionados con la autoprotección frente a los riesgos a los que esté sujeta la actividad, y suscrito igualmente por el titular de la actividad, si es una persona física, o por persona que le represente si es una persona jurídica.
  2. Se designará, por parte del titular de la actividad, una persona como responsable única para la gestión de las actuaciones encaminadas a la prevención y el control de riesgos.
  3. Los procedimientos preventivos y de control de riesgos que se establezcan, tendrán en cuenta, al menos, los siguientes aspectos:
  1. Precauciones, actitudes y códigos de buenas prácticas a adoptar para evitar las causas que puedan originar accidentes o sucesos graves.
  2. Permisos especiales de trabajo para la realización de operaciones o tareas que generen riesgos.
  3. Comunicación de anomalías o incidencias al titular de la actividad.
  4. Programa de las operaciones preventivas o de mantenimiento de las instalaciones, equipos, sistemas y otros elementos de riesgo, definidos en el capítulo 5 del anexo II, que garantice su control.
  5. Programa de mantenimiento de las instalaciones, equipos, sistemas y elementos necesarios para la protección y seguridad, definidos en el capítulo 5 del Anexo II, que garantice la operatividad de los mismos.
  1. Se establecerá una estructura organizativa y jerarquizada, dentro de la organización y personal existente, fijando las funciones y responsabilidades de todos sus miembros en situaciones de emergencia.
  2. Se designará, por parte del titular de la actividad, una persona responsable única, con autoridad y capacidad de gestión, que será el director del Plan de Actuación en Emergencias, según lo establecido en el anexo II.
  3. El director del Plan de Actuación en Emergencias será responsable de activar dicho plan de acuerdo con lo establecido en el mismo, declarando la correspondiente situación de emergencia, notificando a las autoridades competentes de Protección Civil, informando al personal, y adoptando las acciones inmediatas para reducir las consecuencias del accidente o suceso.
  4. El Plan de Actuación en Emergencias debe detallar los posibles accidentes o sucesos que pudieran dar lugar a una emergencia y los relacionará con las correspondientes situaciones de emergencia establecidas en el mismo, así como los procedimientos de actuación a aplicar en cada caso.
  5. Los procedimientos de actuación en emergencia deberán garantizar, al menos:
  • La detección y alerta.
  • La alarma.
  • La intervención coordinada.
  • El refugio, evacuación y socorro.
  • La información en emergencia a todas aquellas personas que pudieran estar expuestas al riesgo.
  • La solicitud y recepción de ayuda externa de los servicios de emergencia.

3.4 Coordinación y actuación operativa.-Los órganos competentes en materia de protección civil velarán porque los Planes de Autoprotección tengan la adecuada capacidad operativa, en los distintos supuestos de riesgo que puedan presentarse, y quede asegurada la necesaria coordinación entre dichos Planes y los de protección Civil que resulten aplicables, así como la unidad de mando externa, en los casos que lo requieran.

Con esa finalidad, por dichos órganos, se establecerán los protocolos que garanticen, por un lado, la comunicación inmediata de los incidentes que se produzcan y tengan o puedan tener repercusiones sobre la autoprotección y, por otro, la movilización de los servicios de emergencia que, en su caso, deban actuar. Asimismo establecerán los procedimientos de coordinación de tales servicios de emergencia con los propios del Plan de Autoprotección y los requisitos organizativos que permitan el ejercicio del mando por las autoridades competentes en materia de protección civil.

3.5 Criterios para la implantación del plan de autoprotección.- La implantación del plan de autoprotección comprenderá, al menos, la formación y capacitación del personal, el establecimiento de mecanismos de información al público y la provisión de los medios y recursos precisa para la aplicabilidad del plan.

A tal fin el plan de autoprotección atenderá a los siguientes criterios:

  • Información previa. Se establecerán mecanismos de información de los riesgos de la actividad para el personal y el público, así como del Plan de Autoprotección para el personal de la actividad.
  • Formación teórica y práctica del personal asignado al Plan de Autoprotección, estableciendo un adecuado programa de actividades formativas.
  • Definición, provisión y gestión de los medios y recursos económicos necesarios.

De dicha implantación se emitirá una certificación en la forma y contenido que establezcan los órganos competentes de las Administraciones Públicas.

3.6 Criterios para el mantenimiento de la eficacia del plan de autoprotección:

  1. Las actividades de mantenimiento de la eficacia del Plan de Autoprotección deben formar parte de un proceso de preparación continuo, sucesivo e iterativo que, incorporando la experiencia adquirida, permita alcanzar y mantener un adecuado nivel de operatividad y eficacia.
  2. Se establecerá un adecuado programa de actividades formativas periódicas para asegurar el mantenimiento de la formación teórica y práctica del personal asignado al Plan de Autoprotección, estableciendo sistemas o formas de comprobación de que dichos conocimientos han sido adquiridos.
  3. Se preverá un programa de mantenimiento de los medios y recursos materiales y económicos necesarios.
  4. Para evaluar los planes de autoprotección y asegurar la eficacia y operatividad de los planes de actuación en emergencias se realizarán simulacros de emergencia, con la periodicidad mínima que fije el propio plan, y en todo caso, al menos una vez al año evaluando sus resultados.
  5. La realización de simulacros tendrá como objetivos la verificación y comprobación de:
  • La eficacia de la organización de respuesta ante una emergencia.
  • La capacitación del personal adscrito a la organización de respuesta.
  • El entrenamiento de todo el personal de la actividad en la respuesta frente a una emergencia.
  • La suficiencia e idoneidad de los medios y recursos asignados.
  • La adecuación de los procedimientos de actuación.
  1. Los simulacros implicarán la activación total o parcial de las acciones contenidas en el Plan de Actuación en Emergencias.
  2. De las actividades de mantenimiento de la eficacia del Plan se conservará por parte de la empresa a disposición de las Administraciones Públicas, información sobre las mismas, así como de los informes de evaluación realizados debidamente firmados por el responsable del Plan.

3.7 Vigencia del plan de autoprotección y criterios para su actualización y revisión.-El Plan de Autoprotección tendrá vigencia indeterminada; se mantendrá adecuadamente actualizado, y se revisará, al menos, con una periodicidad no superior a tres años.

ANEXO I

Catalogo de actividades

1. Actividades con reglamentación sectorial específica

  1. Actividades industriales, de almacenamiento y de investigación:

Establecimientos en los que Intervienen Sustancias Peligrosas: Aquellos en los que están presentes sustancias peligrosas en cantidades iguales o superiores a las especificadas en la columna 2 de las partes 1 y 2 del anexo 1 del Real Decreto 1254/1999, de 16 de julio, y el Real Decreto 948/2005 de 29 de julio, que lo modifica por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas.

Las actividades de almacenamiento de productos químicos acogidas a las instrucciones Técnicas complementarias y en las cantidades siguientes:

  • ITC APQ-1, de capacidad mayor a 200 m3.
  • ITC APQ-2, de capacidad mayor a 1 t.
  • ITC APQ-3, de capacidad mayor a 4 t.
  • ITC APQ-4, de capacidad mayor a 3 t.
  • ITC APQ-5, de categoría 4 ó 5.
  • ITC APQ-6, de capacidad mayor a 500 m3.
  • ITC APQ-7, de capacidad mayor a 200 m3.
  • ITC APQ-8, de capacidad mayor a 200 t.

Establecimientos en los que intervienen explosivos: Aquellos regulados en la Orden/Pre/252/2006 de 6 de febrero por la que se actualiza la Instrucción Técnica Complementaria número 10 sobre prevención de accidentes graves del Reglamento de Explosivos, aprobado por el Real Decreto 230/1998, de 16 de febrero.

Actividades de Gestión de Residuos Peligrosos: Aquellas actividades de Recogida, Almacenamiento, Valorización o Eliminación de Residuos Peligrosos, de acuerdo con lo establecido en la Ley 10/1998, de 21 de abril, de residuos.

Explotaciones e industrias relacionadas con la minería: Aquellas reguladas por el Real Decreto 863/1985, de 2 de abril, por el que se aprueba el Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera y por sus Instrucciones Técnicas Complementarias.

Instalaciones de Utilización Confinada de Organismos Modificados Genéticamente: Las clasificadas como actividades de riesgo alto (tipo 4) en el Real Decreto 178/2004, de 30 de enero, por el que se aprueba el Reglamento General para el desarrollo y ejecución de la Ley 9/2003, de 25 de abril, por la que se establece el régimen jurídico de la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización de organismos modificados genéticamente.

Instalaciones para la Obtención, Transformación, Tratamiento, Almacenamiento y Distribución de Sustancias o Materias Biológicas Peligrosas: Las instalaciones que contengan agentes biológicos del grupo 4, determinados en el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.

  1. Actividades de infraestructuras de transporte:

Túneles: R.D. 635/2006, de 26 de mayo, sobre requisitos mínimos de seguridad en los túneles de carreteras del Estado.

Puertos Comerciales: Los puertos de interés general con uso comercial y sus usos complementarios o auxiliares definidos en la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, de régimen económico y de prestación de servicios de los puertos de interés general.

Aeropuertos, aeródromos y demás instalaciones aeroportuarias: Aquellos regulados por la ley 21/2003, de 7 de julio, de Seguridad Aeroportuaria y por la normativa internacional (Normas y Recomendaciones de la Organización de la Aviación Civil Internacional -OACI) y nacional de la Dirección General de Aviación Civil aplicable.

  1. Actividades e infraestructuras energéticas:

Instalaciones Nucleares y Radiactivas: Las reguladas por el Real Decreto 1836/1999, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas.

Infraestructuras Hidráulicas (Presas y Embalses): Las clasificadas como categorías A y B en la Orden, de 12 de marzo de 1996, por la que se aprueba el Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses, así como en la Resolución, de 31 de enero de 1995, por la que se dispone la publicación del Acuerdo del Consejo de Ministros por el que se aprueba la Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de Inundaciones.

  1. Actividades de espectáculos públicos y recreativas. Lugares, recintos e instalaciones en las que se celebren los eventos regulados por la normativa vigente en materia de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, siempre que cumplan con las siguientes características:

En espacios cerrados:

  • Edificios cerrados: Con capacidad o aforo igual o superior a 2000 personas, o con una altura de evacuación igual o superior a 28 m.
  • Instalaciones cerradas desmontables o de temporada: con capacidad o aforo igual o superior a 2.500 personas.

Al aire libre: En general, aquellas con una capacidad o aforo igual o superior a 20.000 personas.

  1. Otras actividades reguladas por normativa sectorial de autoprotección. Aquellas otras actividades desarrolladas en centros, establecimientos, espacios, instalaciones o dependencias o medios análogos sobre los que una normativa sectorial específica establezca obligaciones de autoprotección en los términos definidos en esta Norma Básica de Autoprotección.

2. Actividades sin reglamentación sectorial específica

  1. Actividades industriales y de almacenamiento:

Aquellas con una carga de fuego ponderada y corregida igual o superior a 3.200 Mcal/m2 o 13.600 MJ/m2, (riesgo intrínseco alto 8, según la tabla 1.3 del Anexo I del Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que aprueba el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales) o aquellas en las que estén presentes sustancias peligrosas en cantidades iguales o superiores al 60% de las especificadas en la columna 2 de las partes 1 y 2 del anexo 1 del Real Decreto 1254/1999, de 16 de julio, modificado por el R.D. 948/2005, de 29 de julio, por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas.

Instalaciones frigoríficas con líquidos refrigerantes del segundo y tercer grupo cuando superen las cantidades totales empleadas en 3 t.

Establecimientos con instalaciones acogidas a las ITC IP02, IP03 e IP-04 con más de 500 m3.

  1. Actividades e infraestructuras de transporte:

Estaciones e Intercambiadores de Transporte Terrestre: Aquellos con una ocupación igual o superior a 1.500 personas.

Líneas Ferroviarias metropolitanas.

Túneles Ferroviarios de longitud igual o superior a 1.000 m.

Autopistas de Peaje.

Áreas de Estacionamiento para el Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera y Ferrocarril.

Puertos comerciales.

  1. Actividades e infraestructuras energéticas:

Centros o Instalaciones destinados a la Producción de Energía Eléctrica: Los de potencia nominal igual o superior a 300 MW.

Instalaciones de generación y transformación de energía eléctrica en alta tensión.

  1. Actividades sanitarias:

Establecimientos de usos sanitarios en los que se prestan cuidados médicos en régimen de hospitalización y/o tratamiento intensivo o quirúrgico, con una disponibilidad igual o superior a 200 camas.

Cualquier otro establecimiento de uso sanitario que disponga de una altura de evacuación igual o superior a 28 m, o de una ocupación igual o superior a 2.000 personas.

  1. Actividades docentes:

Establecimientos de uso docente especialmente destinados a personas discapacitadas físicas o psíquicas o a otras personas que no puedan realizar una evacuación por sus propios medios.

Cualquier otro establecimiento de uso docente siempre que disponga una altura de evacuación igual o superior a 28 m, o de una ocupación igual o superior a 2.000 personas.​

  1. Actividades residenciales públicas:

Establecimientos de uso residencial público: Aquellos en los que se desarrollan actividades de residencia o centros de día destinados a ancianos, discapacitados físicos o psíquicos, o aquellos en los que habitualmente existan ocupantes que no puedan realizar una evacuación por sus propios medios y que afecte a 100 o más personas.

Cualquier otro establecimiento de uso residencial público siempre que disponga una altura de evacuación igual o superior a 28 m, o de una ocupación igual o superior a 2000 personas.

  1. Otras actividades: Aquellas otras actividades desarrolladas en centros, establecimientos, espacios, instalaciones o dependencias o medios análogos que reúnan alguna de las siguientes características:

Todos aquellos edificios que alberguen actividades comerciales, administrativas, de prestación de servicios, o de cualquier otro tipo, siempre que la altura de evacuación del edificio sea igual o superior a 28 m, o bien dispongan de una ocupación igual o superior a 2.000 personas.

Instalaciones cerradas desmontables o de temporada con capacidad igual o superior a 2.500 personas.

Instalaciones de camping con capacidad igual o superior a 2.000 personas.

Todas aquellas actividades desarrolladas al aire libre con un número de asistentes previsto igual o superior a 20.000 personas.

ANEXO II

Contenido mínimo del plan de autoprotección

El documento del Plan de Autoprotección, se estructurará, con el contenido que figura a continuación, tanto si se refiere a edificios, como a instalaciones o actividades a las que sean aplicables los diferentes capítulos.

Índice paginado

Capítulo 1. Identificación de los titulares y del emplazamiento de la actividad.

1.1 Dirección Postal del emplazamiento de la actividad. Denominación de la actividad, nombre y/o marca. Teléfono y Fax.

1.2 Identificación de los titulares de la actividad. Nombre y/o Razón Social. Dirección Postal, Teléfono y Fax.

1.3 Nombre del Director del Plan de Autoprotección y del director o directora del plan de actuación en emergencia, caso de ser distintos. Dirección Postal, Teléfono y Fax.

Capítulo 2. Descripción detallada de la actividad y del medio físico en el que se desarrolla.

2.1 Descripción de cada una de las actividades desarrolladas objeto del Plan.

2.2 Descripción del centro o establecimiento, dependencias e instalaciones donde se desarrollen las actividades objeto del plan.

2.3 Clasificación y descripción de usuarios.

2.4 Descripción del entorno urbano, industrial o natural en el que figuren los edificios, instalaciones y áreas donde se desarrolla la actividad.

2.5 Descripción de los accesos. Condiciones de accesibilidad para la ayuda externa.

Este capítulo se desarrollará mediante documentación escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica siguiente:

  • Plano de situación, comprendiendo el entorno próximo urbano, industrial o natural en el que figuren los accesos, comunicaciones, etc.
  • Planos descriptivos de todas las plantas de los edificios, de las instalaciones y de las áreas donde se realiza la actividad.

Capítulo 3. Inventario, análisis y evaluación de riesgos.

Deben tenerse presentes, al menos, aquellos riesgos regulados por normativas sectoriales. Este capítulo comprenderá:

3.1 Descripción y localización de los elementos, instalaciones, procesos de producción, etc. que puedan dar origen a una situación de emergencia o incidir de manera desfavorable en el desarrollo de la misma.

3.2 Identificación, análisis y evaluación de los riesgos propios de la actividad y de los riesgos externos que pudieran afectarle. (Riesgos contemplados en los planes de Protección Civil y actividades de riesgo próximas).

3.3 Identificación, cuantificación y tipología de las personas tanto afectas a la actividad como ajenas a la misma que tengan acceso a los edificios, instalaciones y áreas donde se desarrolla la actividad.

Este capítulo se desarrollará mediante documentación escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica siguiente:

  • Planos de ubicación por plantas de todos los elementos y/o instalaciones de riesgo, tanto los propios como los del entorno.

Capítulo 4. Inventario y descripción de las medidas y medios de autoprotección.

4.1 Inventario y descripción de las medidas y medios, humanos y materiales, que dispone la entidad para controlar los riesgos detectados, enfrentar las situaciones de emergencia y facilitar la intervención de los Servicios Externos de Emergencias.

4.2 Las medidas y los medios, humanos y materiales, disponibles en aplicación de disposiciones específicas en materia de seguridad.

Este capítulo se desarrollará mediante documentación escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica siguiente:

  • Planos de ubicación de los medios de autoprotección, conforme a normativa UNE.
  • Planos de recorridos de evacuación y áreas de confinamiento, reflejando el número de personas a evacuar o confinar por áreas según los criterios fijados en la normativa vigente.
  • Planos de compartimentación de áreas o sectores de riesgo.

Capítulo 5. Programa de mantenimiento de instalaciones.

5.1 Descripción del mantenimiento preventivo de las instalaciones de riesgo, que garantiza el control de las mismas.

5.2 Descripción del mantenimiento preventivo de las instalaciones de protección, que garantiza la operatividad de las mismas.

5.3 Realización de las inspecciones de seguridad de acuerdo con la normativa vigente.

Este capítulo se desarrollará mediante documentación escrita y se acompañará al menos de un cuadernillo de hojas numeradas donde queden reflejadas las operaciones de mantenimiento realizadas, y de las inspecciones de seguridad, conforme a la normativa de los reglamentos de instalaciones vigentes.

Capítulo 6. Plan de actuación ante emergencias.

Deben definirse las acciones a desarrollar para el control inicial de las emergencias, garantizándose la alarma, la evacuación y el socorro. Comprenderá:

6.1 Identificación y clasificación de las emergencias:

  • En función del tipo de riesgo.
  • En función de la gravedad.
  • En función de la ocupación y medios humanos.

6.2 Procedimientos de actuación ante emergencias:

  1. Detección y Alerta.
  2. Mecanismos de Alarma.

b.1) Identificación de la persona que dará los avisos.

b.2) Identificación del Centro de Coordinación de Atención de Emergencias de Protección Civil.

  1. Mecanismos de respuesta frente a la emergencia.
  2. Evacuación y/o Confinamiento.
  3. Prestación de las Primeras Ayudas.
  4. Modos de recepción de las Ayudas externas.

6.3 Identificación y funciones de las personas y equipos que llevarán a cabo los procedimientos de actuación en emergencias.

6.4 Identificación del Responsable de la puesta en marcha del Plan de Actuación ante Emergencias.

Capítulo 7. Integración del plan de autoprotección en otros de ámbito superior.

7.1 Los protocolos de notificación de la emergencia

7.2 La coordinación entre la dirección del Plan de Autoprotección y la dirección del Plan de Protección Civil donde se integre el Plan de Autoprotección.

7.3 Las formas de colaboración de la Organización de Autoprotección con los planes y las actuaciones del sistema público de Protección Civil.

Capítulo 8. Implantación del Plan de Autoprotección.

8.1 Identificación del responsable de la implantación del Plan.

8.2 Programa de formación y capacitación para el personal con participación activa en el Plan de Autoprotección.

8.3 Programa de formación e información a todo el personal sobre el Plan de Autoprotección.

8.4 Programa de información general para los usuarios.

8.5 Señalización y normas para la actuación de visitantes.

8.6 Programa de dotación y adecuación de medios materiales y recursos.

Capítulo 9. Mantenimiento de la eficacia y actualización del Plan de Autoprotección.

9.1 Programa de reciclaje de formación e información.

9.2 Programa de sustitución de medios y recursos.

9.3 Programa de ejercicios y simulacros.

9.4 Programa de revisión y actualización de toda la documentación que forma parte del Plan de Autoprotección.

9.5 Programa de auditorías e inspecciones.

…………………………………………………

Anexo I. Directorio de comunicación.

  1. Teléfonos del Personal de emergencias.
  2. Teléfonos de ayuda exterior.
  3. Otras formas de comunicación.

Anexo II. Formularios para la gestión de emergencias.

Anexo III. Planos.

ANEXO III

Definiciones

Los conceptos y términos fundamentales utilizados en la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias, dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia, deben entenderse así definidos:

Actividad: Conjunto de operaciones o tareas que puedan dar origen a accidentes o sucesos que generen situaciones de emergencia.

Aforo: Capacidad total de público en un recinto o edificio destinado a espectáculos públicos o actividades recreativas.

Alarma: Aviso o señal por la que se informa a las personas para que sigan instrucciones específicas ante una situación de emergencia.

Alerta: Situación declarada con el fin de tomar precauciones específicas debido a la probable y cercana ocurrencia de un suceso o accidente.

Altura de evacuación: La diferencia de cota entre el nivel de un origen de evacuación y el del espacio exterior seguro.

Autoprotección: Sistema de acciones y medidas, adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus propios medios y recursos, dentro de su ámbito de competencias, encaminadas a prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, a dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia y a garantizar la integración de estas actuaciones en el sistema público de protección civil.

Centro, establecimiento, espacio, dependencia o instalación: La totalidad de la zona, bajo control de un titular, donde se desarrolle una actividad.

Confinamiento: Medida de protección de las personas, tras un accidente, que consiste en permanecer dentro de un espacio interior protegido y aislado del exterior.

Efecto dominó: La concatenación de efectos causantes de riesgo que multiplican las consecuencias, debido a que los fenómenos peligrosos pueden afectar, además de los elementos vulnerables exteriores, otros recipientes, tuberías, equipos o instalaciones del mismo establecimiento o de otros próximos, de tal manera que a su vez provoquen nuevos fenómenos peligrosos.

Evacuación: Acción de traslado planificado de las personas, afectadas por una emergencia, de un lugar a otro provisional seguro.

Intervención: Consiste en la respuesta a la emergencia, para proteger y socorrer a las personas y los bienes.

Medios: Conjunto de personas, máquinas, equipos y sistemas que sirven para reducir o eliminar riesgos y controlar las emergencias que se puedan generar.

Ocupación: Máximo número de personas que puede contener un edificio, espacio, establecimiento, recinto, instalación o dependencia, en función de la actividad o uso que en él se desarrolle. El cálculo de la ocupación se realiza atendiendo a las densidades de ocupación indicadas en la normativa vigente. No obstante, de preverse una ocupación real mayor a la resultante de dicho calculo, se tomara esta como valor de referencia. E igualmente, si legalmente fuera exigible una ocupación menor a la resultante de aquel calculo, se tomara esta como valor de referencia.

Órgano competente para el otorgamiento de licencia o permiso para la explotación o inicio de actividad: El Órgano de la Administración Pública que, conforme a la legislación aplicable a la materia a que se refiere la actividad, haya de conceder el título para su realización.

Peligro: Probabilidad de que se produzca un efecto dañino específico en un periodo de tiempo determinado o en circunstancias determinadas.

Plan de Autoprotección: Marco orgánico y funcional previsto para una actividad, centro, establecimiento, espacio, instalación o dependencia, con el objeto de prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes y dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencias, en la zona bajo responsabilidad del titular, garantizando la integración de éstas actuaciones en el sistema público de protección civil.

Plan de actuación en emergencias: Documento perteneciente al plan de autoprotección en el que se prevé la organización de la respuesta ante situaciones de emergencias clasificadas, las medidas de protección e intervención a adoptar, y los procedimientos y secuencia de actuación para dar respuesta a las posibles emergencias.

Planificación: Es la preparación de las líneas de actuación para hacer frente a las situaciones de emergencia.

Prevención y control de riesgos: Es el estudio e implantación de las medidas necesarias y convenientes para mantener bajo observación, evitar o reducir las situaciones de riesgo potencial y daños que pudieran derivarse. Las acciones preventivas deben establecerse antes de que se produzca la incidencia, emergencia, accidente o como consecuencia de la experiencia adquirida tras el análisis de las mismas.

Puertos comerciales: Los que en razón a las características de su tráfico reúnen condiciones técnicas, de seguridad y de control administrativo para que en ellos se realicen actividades comerciales portuarias, entendiendo por tales las operaciones de estiba, desestiba, carga, descarga, transbordo y almacenamiento de mercancías de cualquier tipo, en volumen o forma de presentación que justifiquen la utilización de medios mecánicos o instalaciones especializadas.

Recursos: Elementos naturales o técnicos cuya función habitual no está asociada a las tareas de autoprotección y cuya disponibilidad hace posible o mejora las labores de prevención y actuación ante emergencias.

Rehabilitación: Es la vuelta a la normalidad y reanudación de la actividad.

Riesgo: Grado de pérdida o daño esperado sobre las personas y los bienes y su consiguiente alteración de la actividad socioeconómica, debido a la ocurrencia de un efecto dañino específico.

Titular de la actividad: La persona física o jurídica que explote o posea el centro, establecimiento, espacio, dependencia o instalación donde se desarrollen las actividades.

ANEXO IV

Contenido mínimo del registro de establecimientos regulados por la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias, dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia

Datos generales:

Nombre establecimiento.

Dirección completa.

Teléfono, fax, E-mail.

N.º ocupantes (clasificación).

N.º empleados (clasificación).

Actividad o uso del establecimiento. Actividades o usos que convivan en la misma edificación.

Datos del titular (nombre, dirección, teléfono…).

Fecha de la última revisión del plan.

Datos estructurales:

Tipo estructura.

N.º de plantas sobre y bajo rasante.

Superficie útil o construida (por plantas).

Número de salidas al exterior.

Número de escaleras interiores.

Número de escaleras exteriores.

Sectorización de incendios

Información relevante sobre la estructura y/o edificio.

Ubicación llaves de corte de suministros energéticos (gas, electricidad, gasoil…).

Entorno:

Información sobre el entorno (urbano, rural, proximidad a ríos, a rutas por las que transitan vehículos con mercancías peligrosas, a industrias, a zonas forestales, edificio aislado o medianero con otras actividades. Tipo de actividades del entorno y sus titulares.)

Vulnerables existentes en el entorno.

Accesibilidad:

Datos e información relevante sobre el acceso.

Características de los accesos de vehículos a las fachadas del establecimiento.

Número de fachadas accesibles a bomberos.

Focos de peligro y vulnerables:

Tipo de riesgo más significativo que emana del edificio.

Tipo y cantidad de productos peligrosos que se almacenan y/o procesan

Vulnerables.

Instalaciones técnicas de protección contra incendios. Dispone de:

Detección y alarma de incendios. Fecha revisión de instalación.

Pulsadores de alarma de incendios. Fecha revisión de instalación.

Extintores de incendios. Fecha revisión de instalación.

Bocas de incendio equipadas. Fecha revisión de instalación.

Hidrantes. Fecha revisión de instalación.

Columna seca. Fecha revisión de instalación.

Extinción Automát. de incendios. Fecha revisión de instalación.

Alumbrado emergencia. Fecha revisión de instalación.

Señalización. Fecha revisión de instalación.

Grupo electrógeno y SAI. Fecha revisión de instalación.

Equipo de bombeo y aljibe o depósito de agua. Fecha revisión de instalación.

Planos.

Hosteleros alertados de las mediciones de ruido (2013)

LaVoz

Los hosteleros eran alertados de las mediciones de ruidos

El gobierno local contratará una empresa para acabar con las filtraciones

SANTIAGO / LA VOZ 

La responsable política del departamento de Urbanismo, María Pardo, ha decidido cortar de raíz las filtraciones que dejaban sin efecto los controles de niveles de ruido que venía haciendo el Concello en establecimientos hosteleros nocturnos previa denuncia de terceras personas afectadas. Pardo y, también la concejala María Castelao, explicaron que el acuerdo de la Xunta de Goberno de contratar una empresa externa para hacer estos controles está motivado por el hecho de que los hosteleros eran avisados previamente a la realización de los controles y porque, además, las mediciones se hacían varios días después de la denuncia y en horas «poco adecuadas».

La Xunta de Goberno de ayer aprobó el inicio del trámite para la contratación de una empresa especializada en la medición de ruidos. El contrato, que será por un año, tendrá un coste de algo más de 8.200 euros. La empresa realizará una media de tres controles al mes que, según la edila de Urbanismo, serán suficientes, ya que «son pocos los hosteleros que incumplen la normativa». Si fueran necesarias más mediciones se fijará un precio máximo por ellas. Pardo indicó que la empresa que asuma el contrato tendrá que realizar las mediciones a cualquier hora del día e inmediatamente después de recibirse la denuncia. El objetivo es que los controles sean realmente «efectivos», ya que «si se avisa» no tiene efectividad. Por tanto, además de acabar con las filtraciones que dejan invalidados los controles, también se pretende actuar con agilidad.

La concejala de Urbanismo explicó que el equipo de gobierno es inflexible con los temas de seguridad en los locales de ocio y también lo será en materia de ruido, que pone en riesgo el descanso de las personas. Pardo aseguró que las mediciones realizadas por el anterior gobierno y las «pocas» que se hicieron en este período, no sirvieron para nada, ya que los hosteleros eran avisados previamente. Insistió en que, en la mayoría de los casos, la hostelería de Santiago tiene un comportamiento ejemplar y apuntó que solo se trata de un puñado de casos.

Según el procedimiento relatado, algunos controles fueron encargados a una empresa privada (que cobra en torno a 300 euros por medición) y que acudía a realizar el control varios días después. La empresa notificaba al Concello el día y la hora a la que iba a acudir y lo habitual era que la hora del control fuera temprana, por lo que «no había ni ruido ni gente».

La edila explicó que el día en el que se realizaba el control no se reproducía el mismo escenario de la jornada de la denuncia y, además, el hostelero estaba enterado. Después se intentó realizar estos controles con la policía local. De hecho, el Concello compró un sonómetro para realizar las mediciones, pero también resultó un fracaso, por las horas en las que podían hacerse y porque las filtraciones a los hosteleros no cesaron.

La Voz de Galicia 01/02/2013Los hosteleros eran alertados de las mediciones de ruidos

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LaVoz

Urbanismo pone coto al exceso de aforo en los locales de copas

<span lang= es-es >Blaster reabrirá mañana, según el propietario</span>. El local, que tiene abierto un expediente sancionador por superar el aforo, no volvió abrir después de la fiesta de Fin de Año.
SANTIAGO / LA VOZ 

El Concello de Santiago viene aplicando a rajatabla la normativa en materia de seguridad a la hora de controlar las actividades de los locales de ocio nocturno. La consigna a los técnicos y los agentes de la policía local asignados al control de la noche es no dejar pasar ni una en materia de seguridad. La trágica noche de Halloween en la fiesta del Madrid Arena sigue pesando como una losa sobre las autoridades locales, que no están dispuestas a esperar a que pase algo para tomar medidas. María Pardo, concejala de Urbanismo, explicó que se trata de una cuestión «fundamental», que preocupa al equipo de gobierno y para las que se aplica tolerancia cero.

Precisamente, uno de los aspectos más preocupantes de la seguridad de un local es el control del aforo. Esta es la causa por la que el Concello de Santiago tiene abierto un expediente sancionador contra uno de los locales históricos de la noche compostelana, el Blaster. La policía municipal detectó que el local superó con creces su aforo -que es de un centenar de personas- en varias ocasiones y, por ello, se inició el expediente. Algunas fuentes apuntaron que el propietario fue «avisado» en varias ocasiones, sin que corrigiera la infracción. La reincidencia fue determinante para que los técnicos municipales iniciaran la tramitación de una sanción.

El Blaster no volvió a abrir sus puertas desde la pasada Nochevieja y, según confirmó su dueño, tiene previsto retomar la actividad mañana miércoles, aunque anteriormente ya había comentado que abriría el fin de semana y no lo hizo. El propietario confirmó que el expediente del Concello es exclusivamente por superar el aforo, pero aún no ha recibido la sanción económica ni tiene precintado el local. Tampoco tendrá que realizar ninguna modificación en sus instalaciones para reiniciar la actividad.

Preocupación en el sector

En el sector de la hostelería nocturna están preocupados por las consecuencias que para el colectivo tendrá un control estricto de los aforos por parte de las autoridades locales. La cuestión es que los establecimientos que no cobran un precio por entrada se podrían ver abocados al cierre, ya que gran parte de las personas que acuden no realizan ninguna consumición, pero tampoco les pueden prohibir la entrada. Los ingresos, en caso de ceñirse exclusivamente a los aforos, hacen peligrar la continuidad de muchos locales de ocio nocturno, que no pasan por buenos momentos y solo hacen caja en horas muy concentradas de la semana.

La Voz de Galicia 14/01/2014: Urbanismo pone coto al exceso de aforo en los locales de copas

Ruidos nocturnos y salud. Torcuato Labella 30/05/2018

elCorreoGallego

Torcuato Labella

Ruidos nocturnos y salud

30/05/2018. HACE 2.700 AÑOS, en el golfo de Tarento, situado en la planta del pie de la bota italiana, crearon los griegos una ciudad que llamaron Sibaris que destacó por su civilizada organización, refinamiento y riqueza de sus habitantes. De ahí el término sibarita que en la actualidad se emplea para designar a las personas amantes de las comodidades y el lujo. Esta ciudad de la Magna Grecia tenía unas ordenanzas municipales tan avanzadas que podían rivalizar con los conceptos actuales de convivencia. Tal es así, que fueron copiadas por otras ciudades griegas de su entorno. En estas ordenanzas había una disposición que asombra por su actualidad puesto que prohibía tajantemente el asentamiento de industrias ruidosas dentro del casco urbano, de tal manera que los herreros, los caldereros y los tejedores debieron situar sus talleres extramuros.

Ya en aquella lejana época se sabía que el ruido ajeno y no deseado representa una molestia para la gente que puede llegar a ser insoportable. Y esto se debe a un efecto psicológico, porque es curioso observar cómo un mismo sonido de suficiente intensidad -no necesariamente disonante- mientras que para unos es un placer, como es el caso de la música callejera, para otros no participantes del bullicio y obligados a permanecer junto a él, puede ser un verdadero suplicio. Todavía me acuerdo haber leído en el periódico hace años, que en un pueblo de la provincia de Sevilla -creo recordar-, en donde el verano es riguroso y se duerme con las ventanas abiertas, un pacífico ciudadano le descerrajó un tiro a un joven que llevaba horas pasando a toda velocidad con su ciclomotor a escape libre durante la noche por debajo de la ventana del cuarto en donde pretendía dormir. Nadie podía explicarse cómo el fulano, persona tranquila y pacífica, de buen carácter y apreciado por sus vecinos, fue capaz de sacar la escopeta de caza y conforme pasaba el joven motorista por debajo de su ventana se lo ventiló de un tiro en la espalda. Nadie se explicaba aquello… salvo que fuera psiquiatra u otorrinolaringólogo (como soy yo) y estuviera al tanto de la fuerte alteración súbita y pasajera del carácter hacia la agresividad que puede producir un ruido no deseado. Sin llegar a estos extremos, está demostrado que los ruidos nocturnos molestos que impiden el sueño son fuente de problemas psicológicos en los que los sufren, tales como irritabilidad, cefaleas, tendencia hacia la depresión y falta de atención en el trabajo, con el consiguiente peligro para el propio sujeto u otros en determinados oficios, además de rendimiento laboral deficiente.

Y no importa la calidad del sonido nocturno que molesta. Es indiferente que el ruido sea producido por voces destempladas en la calle en una conversación nocturna por personas más o menos etílicas o por una música, que para el que la escucha y le presta atención puede ser deliciosa. En ambos casos, si el que está sometido a la fuente sonora desea coger el sueño porque al día siguiente debe madrugar para ir al trabajo, el sonido puede ser insufrible. Y como casi todos los oficios se ejercen durante el día comenzando de buena mañana, son la mayoría de las personas las que potencialmente pueden ser víctimas de este tormento. Por lo tanto, es un deber inexcusable de las autoridades municipales poner drásticamente coto a los ruidos nocturnos. Recuerdo que el denostado Gil y Gil, cuando fue alcalde de Marbella, que tan mala gestión hizo en muchos aspectos, resolvió de raíz este problema. Trasladó a una zona de la periferia del casco urbano a todas las industrias nocturnas de ocio ruidosas, emulando a los munícipes griegos de Sibaris.

Por todo esto, no me extraña que los miembros de la asociación de vecinos Compostela Vella estén enfadados y hartos de los ruidos nocturnos a los que se ven sometidos noche tras noche por la música callejera y las voces destempladas de la clientela de los innumerables establecimientos de copas que asientan en la zona.

Creo que las autoridades municipales compostelanas -insisto- deberían ser lo más estrictas posible para solucionar este problema que impide el descanso del vecindario, puesto que se trata de un asunto que rebasa la mera molestia y se convierte en uno de salud pública.

El autor es otorrinolaringólogo

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El Correo Gallego 30/05/2018: Torcuato Labella. Ruidos nocturnos y salud

22/04/2017. Nota de prensa sobre resolución de actualización y armonización de las normas sobre declaración de zonas saturadas 

Nota de prensa en relación a la Resolución de actualización y armonización de las normas sobre declaración de zonas saturadas 

Santiago de Compostela, a 22 de abril de 2017

Vecinos de la ciudad histórica y el Ensanche advierten de los graves perjuicios que causará la resolución municipal de actualización y armonización de las normas sobre declaración de Zonas Acústicamente Saturadas ZAS. (Publicado en BOP de A Coruña nº 65 de 05/04/2017)

Como resultado de la aprobación de dicha resolución, será posible aumentar la intensidad de las actividades ruidosas a través de un aumento del aforo de los locales. Así, en una discoteca del ensanche con problemas de ruido generados por la actividad de 400 personas, gracias a la nueva resolución podrán concentrarse hasta 711 personas. De esta forma los vecinos se verán expuestos a mayores niveles de ruido y afectará al valor de sus propiedades.

La nueva norma castiga a cientos de vecinos y propietarios de viviendas, mientras que sólo favorece a unos pocos hosteleros nocturnos que podrán multiplicar el aforo de sus locales en zonas en las que el ruido nocturno ha sido oficialmente reconocido como un problema de salud. Sus efectos se dejarán sentir tanto en la ciudad histórica como en el ensanche.

Además, la resolución municipal contraviene la ordenanza de ruidos y oculta sus verdaderas intenciones. Bajo la apariencia de una “actualización y armonización”, su verdadero objetivo es posibilitar el aumento de la intensidad de actividades que son ruidosas y se sitúan en Zonas Acústicamente Saturadas, esto es, en zonas de la ciudad en las que el ruido ya ha sido declarado como un problema para los habitantes. El Concello en lugar de emprender acciones para disminuir el ruido en esas calles, hace lo contrario: incrementar la concurrencia pública de personas y por lo tanto aumentar en horario nocturno las molestias para los vecinos.

El Concelleiro de Medioambiente Xan Duro reconoció por escrito hace pocos meses que “los locales pueden generar más ruido como consecuencia de un incremento de aforo”. Sin embargo la resolución municipal que el Concelleiro suscribe en el decreto de actualización permite aumentar aforo en Zonas Acústicamente Saturadas. De esta forma la resolución pone de manifiesto la falta de coherencia de dicho concejal así como su nulo compromiso con la calidad del medioambiente urbano.

La falta de compromiso del Concello de Santiago con los problemas de los vecinos resulta evidente si consideramos que para la elaboración de la referida resolución se excluyó del diálogo a los ciudadanos de Compostela así como cualquier informe técnico, el Concello sólo mantuvo contactos con la hostelería. Como resultado de este proceso caracterizado por la participación sesgada, la resolución favorecerá a unos pocos hosteleros nocturnos, que imponen a la ciudad sus exigencias y perjudicará a un gran número de vecinos y propietarios. Todo el proceso de negociación fue opaco, a espaldas de los ciudadanos, a puerta cerrada, unilateral y a golpe de decreto. Por eso los vecinos debemos reaccionar, recurriendo una resolución injusta y perjudicial para los habitantes de la ciudad.

En caso de aprobarse la resolución que posibilita el aumento de intensidad de los locales ruidosos, los nuevos niveles de intensidad no serían reversibles. La resolución habilita la solicitud de ampliación de aforo y, una vez concedido, una nueva revisión normativa no podría reducir el derecho adquirido. Por ello, el daño que pude causar la resolución a los vecinos y propietarios situados en Zonas Acústicamente Saturadas no sólo es grave, también es irreversible.

En vista de los graves perjuicios, la Asociación de Vecinos Compostela Vella invita a otras asociaciones y comunidades de vecinos a presentar alegaciones contra dicha resolución municipal. La nueva norma conculca la vigente ordenanza de ruidos, supone una clara regresión ambiental, ha sido tramitada ocultando su verdadera intención y contradice la lógica que un día expuso el propio concejal.

El 5 de mayo remata el plazo para presentar alegaciones por registro. La Asociación muestra su preocupación porque los vecinos pueden no ser conscientes de la gravedad de las medidas adoptadas por el Concello. Por ello invita a las comunidades de vecinos y personas individuales que deseen frenar el aumento de la intensidad de las actividades ruidosas de la hostelería nocturna en nuestra ciudad, a obtener gratuitamente un modelo de alegación, que pueden solicitar escribiendo un correo electrónico a:  avcompostelavella@gmail.com

Resolucion_de_actualizacion_de_harmonizacion_das_normas_sobre_declaracion_de_zonas_saturadas

El ruido nocturno en Galicia 19/06/2017

LaVoz

La Voz de Galicia 19/06/2017: El reto gallego de amiquilar el ruido.

El reto gallego de aniquilar el ruido

Vigo y A Coruña están entre las diez ciudades más ruidosas: vecinos y hosteleros no se sorprenden, conviven con los gritos, que les pasan factura, pero de manera diferente

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PACO RODRÍGUEZ
LAURA G. DEL VALLE 
REDACCIÓN / LA VOZ 

El ruido es un problema tan molesto como silencioso. Molesto porque las consecuencias, que van desde la pérdida de concentración a un comportamiento agresivo, pueden derivar en serios daños, como la hipertensión o los problemas cardíacos. Silencioso, por paradójico que parezca, porque es un perjuicio que afecta en menor o mayor medida a toda la sociedad y, sin embargo, la mayoría se quedan impasibles ante la desidia que genera la contaminación acústica. Esto ocurre en muchos puntos de la geografía gallega, pero sobre todo en Vigo y A Coruña, ciudades que, según la Organización Mundial de la Salud, se encuentran entre las más ruidosas de España.

El cierre a principios del mes de mayo del emblemático restaurante compostelano Galipizza, tras varias quejas vecinales provocadas por las molestias generadas por la pizzería, que tenía horario nocturno, ha podido ayudar a que muchas asociaciones contra el ruido, acostumbradas según dicen, a perder innumerables batallas legales, aún tuvieran algo que decir en la guerra por el fin de la contaminación acústica. Si bien el tráfico es el talón de Aquiles en esta materia, son los locales de ocio nocturnos contra los que se lucha más ferozmente, por dos razones fundamentales: primero, porque apriori resulta más factible que un establecimiento de hosteleríase adecúe a los decibelios permitidos o evite concentraciones en la puerta del sitio en cuestión y, segundo, porque el tráfico, en gran parte, se concentra en horas en las que no se perturba el sueño de los vecinos.

«Es un problema grave que, además, las Administraciones no quieren solucionar porque se posicionan de parte del lobby de los hosteleros. Sin embargo, es una pérdida de derechos fundamentales protegidos por la Constitución, porque las emisiones acústicas contaminantes penetran en el domicilio violando el derecho a la vida privada y familiar», comenta María Abelleira Méndez, presidenta de la Asociación de Vecinos Compostela Vella, que apunta que «el ruido nocturno es incompatible con la habitabilidad, siendo una causa relevante en la despoblación y degradación de la ciudad histórica».

La polémica

En la capital gallega, cuna del ocio universitario, José Manuel Vázquez, propietario de los distintos Galipizza que peinan Galicia, es visto como víctima y verdugo según los ojos de quien lo mire. Para muchos estudiantes, su local era un hito en la noche santiaguesa antes de emprender el camino de vuelta a casa, pero para otros, una latosa fuente de molestias que, según Vázquez, se basan en que su restaurante «es un establecimiento de batalla».

El punto de vista del empresario es otro: «Si en lugar de ser Galipizza fuera un local de Ferran Adrià no estaríamos hablando de esto. El ruido es la base legal que han utilizado los vecinos para conseguir que nos cerraran. Desde la primera semana que abrimos nos enviaron una inspección, les molestaba hasta que hubiera personal extranjero. Tengo todo en regla e insonorizado, pero es imposible decirle a la gente que baje la voz».

Pontevedra, el espejo donde mirarse y superar la contaminación acústica

La estación de Meteogalicia de la ciudad del Lérez, al lado de una de las calles con más tráfico, ofrece normalmente el índice de ruido más bajo de Galicia

«O concepto de ZAS (zona acusticamente saturada) nin o barallamos, supoño que non temos diso». Es la respuesta que dan fuentes del Concello de Pontevedra cuando se les pregunta por las calles más ruidosas de la ciudad. No es para menos. La estación que MeteoGalicia tiene ubicada en la ciudad, al lado de la calle Fernández Ladreda, una de las que soporta más tráfico, ofrece habitualmente el índice de ruido más bajo de Galicia -de 47 decibelios el día de la elaboración de este reportaje-.

«O noso sistema de mobilidade reduciu o 97 % dos coches no centro histórico e comercial», explican desde la casa consistorial, para sostener que, por ejemplo, en las plazas de España y de Galicia en horas punta en ningún caso se superen los 60 decibelios (el máximo recomendado).

En el resto de las urbes gallegas, a excepción de Ferrol -«que no tiene un mapeo específico de zonas saturadas porque se derogó la ordenanza anterior, que estaba caducada», apuntan desde el Concello- sí se localizan enclaves determinados como zonas acústicamente saturadas, la mayoría centradas en puntos de alta concentración de pubs y vehículos. Por eso, desde MeteoGalicia, que anualmente realiza informes sobre el ruido ambiental en la comunidad, mantienen que la lucha debe empezar por reducir el tráfico y la velocidad a la que circulan los coches, la implantación de barreras antirruido y la elección de materiales aislantes. Además, mencionan la implantación de zonas verdes como factor relevante para cualquier ciudad, ya que actúan como barreras acústicas naturales.

Mejoría en el 2016

En términos generales, los valores obtenidos el pasado año en las estaciones que MeteoGalicia tiene repartidas por la comunidad, mejoraron «lixeiramente con respecto aos históricos». Así, fue en Santiago, Lugo y Ourense donde se registró un mayor descenso, mientras que Ferrol fue la única ciudad en la que se percibió un incremento de ruido. Ninguna estación, sin embargo, alcanza todavía los objetivos marcados.

En cuanto a la época de fiestas de cada ciudad, momento puntual del año en el que el ruido se apodera de las calles prácticamente las 24 horas, los valores aún superaban en el 2016 los 65 decibelios (sobre todo en el período nocturno), aunque los índices son algo más bajos que los de años anteriores.

«En España hay pocas ciudades con señales que inviten a moderar el tono»

En Galicia, al igual que en el resto del país, se tiende a elevar la voz más que en otros países

El problema, según los estudios, no residen en la charlatanería, sino en el volumen al que se comunican los españoles. También los gallegos. Antonio García es el abogado del ruido. Ofrece asesoramiento legal y jurídico en esta materia desde Elche, y asegura que clientes no le faltan -de hecho, su bufete tiene pendientes de valoración varias alertas por ruido recibidas desde las cuatro provincias gallegas a través de su página web-. «Sobre todo, recibo quejas de vecinos. Mucha gente pasa por alto que no se pueden hacer mudanzas nocturnas, y otros hablan muy alto a horas en las que la gente descansa. Aquí se tiende al grito, se comprueba fácilmente en aeropuertos de otros países». García añade: «Conozco pocas ciudades con alguna señal que invite a moderar el tono de voz».

Encuentro de Asociaciones de Vecinos. Madrid 23 y 24 de marzo de 2017

La Asociación de Vecinos Compostela Vella y la Plataforma Santiago sin Ruido participaron en el Encuentro de Asociaciones de Vecinos celebrado en Madrid 23 y 24 de marzo de 2017.

Este encuentro ha reunido a asociaciones de vecinos de los centros históricos de más de 80 ciudades españolas procedentes de Andalucía, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, País Vasco y La Rioja, y del resto de Europa procedentes de Bélgica, Francia, Italia y Portugal.

Como resultado de aquella reunión, hoy nuestros representantes están pidiendo amparo a la Unión Europea.

vivre la ville 2017
Nota de prensa CLAUSURA DEL III ENCUENTRO VIVRE LA VILLE!

Madrid, 26 de marzo de 2017.

• Más 80 ciudades de Francia, Italia, Portugal, Bélgica y España nos hemos reunido en Madrid

• Alta coincidencia en el análisis de los que está sucediendo en los centros de las ciudades europeas.

• La red vecinal transeuropea se amplia con nuevos mienbros de numerosas ciudades españolas.

Esta mañana se ha clausurado en Madrid el III Encuentro de la plataforma vecinal europea Vivre la Ville Europe!, que ha reunido a más asociaciones de vecinos de los centros históricos de más de 80 ciudades españolas procedentes de Andalucía, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y Leon, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, País Vasco y La Rioja, y del resto de Europa procedentes de Bélgica, Francia, Italia y Portugal; y que en esta ocasión ha sido organizado por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos Madrid Centro.

El encuentro ha contado con la participación de ponentes de la Unión Europea, de Ecologistas en Acción, de las universidades de Turín y del País Vasco y de líderes vecinales y de opinión, y de representantes del Ayuntamiento de Madrid.

Además, diferentes grupos de trabajo han analizado en profundidad los principales temas de interés para los residentes de los centros urbanos.

El resultado de estas jornadas ha servido para confirmar los numerosos problemas comunes de los centros históricos en las ciudades y países participantes; a la vez que, conocer de primera mano las soluciones que en las diferentes ciudades de toda Europa se están aplicando a nuestros problemas comunes.

Estas jornadas han servido también para dar visibilidad a la realidad a la que hoy se enfrentan estas zonas de nuestras ciudades, que muchas veces queda oculta por las estrategias de comunicación de grupos de interés. El objetivo de esta plataforma vecinal es influir en las instituciones locales, nacionales y europeas para que protejan a los residentes de los centros históricos -por su valor como patrimonio social y cultural- amenazados de convertirse en meros parques de ocio como consecuencia la turistificación, la gentrificación y el ocio nocturno… con el insostenible y perverso argumento de la actividad económica y los empleos. Olvidando que nosotros también somos trabajadores y formamos partes del sistema económico y productivo.
 
Como resultado del trabajo de estos dos días, y al igual que en pasados encuentros, en las próximas semanas se construirá un documento de conclusiones y estrategias, que servirá de guía para continuar trabajando para defender en común los derechos del colectivo.